¿El Contrato Social está roto?

Necesitamos un nuevo contrato social

El pacto socioeconómico alcanzado tras la II Guerra Mundial en Occidente se ha roto. La democracia depende de su refundación
Necesitamos un nuevo contrato social
Nicolás Aznárez

Al menos cuatro grandes transformaciones desarrolladas en las últimas décadas han alterado profundamente el contrato social que rubricaron implícitamente las fuerzas de la izquierda (socialdemócratas) y de la derecha (democristianos) tras la II Guerra Mundial, que formalizó las reglas del juego para la convivencia pacífica durante más de medio siglo. Se trata de la revolución tecnológica, que ha hecho circular al mundo de lo analógico a lo digital; la revolución demográfica, que convirtió a Europa, cuna de ese contrato social, en un espacio compartido de gente envejecida después de haber sido un continente joven; la globalización, que ha llegado a ser el marco de referencia de nuestra época desplazando al Estado-nación; y la revolución conservadora, hegemónica desde la década de los años ochenta del siglo pasado y que ha predicado las virtudes del individualismo y de que cada palo aguante su vela, olvidando los principios mínimos de solidaridad social. El conjunto de estas revoluciones —la tecnológica, la demográfica, la globalizadora y la política— ha dado lugar a una especie de refundación de lo que el gran pensador vienés Karl Polanyi denominó a mitad de los años cuarenta “la gran transformación”. Continuar leyendo “¿El Contrato Social está roto?”

¿De verdad somos una sociedad precaria económica y laboralmente?

Cómo se normalizó la precariedad (y qué hizo España al respecto)

Un nuevo estudio analiza la paradoja implícita en algunas de las políticas sociales que han intentado combatir el auge del trabajo mal pagado, y que pueden empeorar la situación
Foto: Como circular sobre suelo resbaladizo. (iStock)
Como circular sobre suelo resbaladizo. (iStock) 
El empleo no es lo que era. Los cambios tecnológicos, la globalización y la aparición de nuevas formas de relación laboral han dado lugar a una nueva precariedad que, poco a poco, amenaza con convertirse en una nueva norma. Como tal, requiere una respuesta por parte de las autoridades, que han seguido la máxima de “si no puedes contra el enemigo, únete a él”. Como recuerda una investigación publicada en el último número de ‘Work, Employment and Society’, la forma en que los países europeos están adaptándose a esta nueva situación está dando lugar a “contradicciones y tensiones”. Si antes la precariedad (sueldos bajos, contratos temporales, empleos a tiempo parcial) era una situación excepcional que había que erradicar, ahora pasan a convertirse en una realidad para millones de trabajadores.

El comecio pakistaní en Ciutat Vella

Radiografía del colectivo

Ciutat Vella trata de diversificar el comercio pakistaní con un programa en urdú

El Plan de Desarrollo Económico del distrito incluye entre sus 57 líneas de acción un estudio de los supermercados y tiendas de móviles de esta comunidad migratoria
Ciutat Vella trata de diversificar el comercio pakistaní con un programa en urdú
El antiguo local de la librería Millà, que cerró su emblemática tienda en 2015, está actualmente en obras para acoger un comercio de móviles (Cedida / Galdric de Rocabruna)

La comunidad pakistaní y bengalí del Raval se ha consolidado en el tejido comercial de Ciutat Vella, en especial con pequeños supermercados de conveniencia y sobre todo tiendas de móviles. Durante los años de crisis estos establecimientos de extenso horario y precarias condiciones laborales aumentaron exponencialmente, a remolque de un mercado laboral cada vez más impermeable a los recién llegados y de un acceso aún fácil a la contratación coétnica. El resultado ha sido un monocultivo comercial que disgusta al consistorio, ahoga a los propios tenderos por exceso de oferta y preocupa al vecindario, ya muy castigado por la pérdida de comercios de proximidad a causa del turismo.

L’informe de la diagnosi al comerc pakistanes

a Ciutat Vella

Continuar leyendo “El comecio pakistaní en Ciutat Vella”